29 jun. 2016

Brian Castaño. Niño ciego que logró ‘ver’ gracias a las TIC

La historia de un niño ciego que logró ‘ver’ gracias a las TIC.

Brian Castaño es el ejemplo de cómo un espíritu inquieto y luchador puede aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías, sin importar las barreras derivadas de la discapacidad visual.

Una de las maravillas de la tecnología es que empareja posibilidades. Así, un niño como Brian Castaño puede acceder a Internet, investigar para hacer sus tareas y dedicar tiempo para consultar redes sociales, tal como lo hacen sus demás amigos. La diferencia es que él es invidente.
Y es que a sus 14 años este joven es todo un ejemplo de lucha, pasión y perseverancia, tal como lo comenta su padre, John Jairo. “El niño fue seismesino pesando apenas 750 gramos. Sobrevivió a una enterocolitis y al año, cuando creía que estaba sano, mi suegra notó que no espabilaba cuando se le acercaba la luz”. Al otro día los médicos le confirmaron que el pequeño Brian no veía. Comenzó a estudiar a los cuatro años y pronto demostró que poseía una gran inteligencia. Primero en Pereira donde estudió en una escuela para invidentes y luego en Cartagena en la Institución Educativa Olga González Arraut, donde comenzó a cursar primaria cuando tenía 5 años. “Siempre le ha ido bien, nunca baja de los tres primeros puestos”, afirma su progenitor. Hoy Brian cursa décimo grado. Es uno de los mejores de la clase.  “Es un estudiante excelente, maneja muy bien la tecnología, es responsable e independiente”, comenta Shirley Guardo, la sicóloga del colegio y quien lo conoce desde hace varios años.

Las TIC cambió su vida. La vida académica de Brian cambió hace algo más de cuatro años, cuando la tecnología le dio independencia, le posibilitó investigar y amplió su mundo. “Para estudiar le pedía a mi hermana o mi papá que me ayudaran, pero en unas vacaciones en Santa Marta conocí al profesor Alfonso, quien me mostró los computadores. Primero me familiarizó con el teclado y luego me enseñó el Jaws, el lector que me permite ‘ver’ con mis oídos lo que está en pantalla”.
Brian recuerda que lo primero que hizo en internet fue entrar a Youtube, sitio que hoy sigue siendo uno de sus preferidos. “Es más chévere hacer las tareas uno solo”, comenta el joven que se frecuenta  de sitios web de geografía y biología. Su descubrimiento lo compartió con sus amigos con discapacidad visual y pronto fue el profesor de ellos para el manejo del Jaws, uno de los dos programas cuya licencia es gratuita en Colombia gracias al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
En su colegio, donde actualmente estudian 16 niños con discapacidad visual, acondicionaron los computadores. Mientras el Jaws convierte la información que aparece en la pantalla en sonido, guiando a la persona ciega por los programas y aplicaciones de su computador; el Magic magnifica la imagen del computador hasta 16 veces para las personas con baja visión y para quienes están empezando a presentar problemas visuales, sobre todo por cuestiones de edad.
Hoy Brian, como cualquier niño, sueña con ingresar a la universidad, ya que sabe que las TIC están de su lado. “Quiero estudiar Ingeniería de Sistemas. Desde niño me ha gustado la tecnología y aunque sé que son muchos números. Con empeño lo voy a lograr”. Su padre lo apoya y piensa que una vez termine el colegio, se trasladará a Santa Marta para que ingrese a la Universidad del Magdalena.
Por el momento Brian seguirá activo en Facebook, donde hace parte de una gran comunidad de personas con discapacidad visual que comparten ideas y comentarios. Además comenta que le gustaría desarrollar una aplicación para que los ciegos puedan compartir fotos y que describan su contenido. “Hay unas muy básicas que no están bien”.
Hoy en día, ahora trata de familiarizarse con la tecnología de los "smartphones", teléfonos inteligentes.

Fuente: WEB.

27 jun. 2016

Estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad

#Colombia

Afortunadamente el Congreso de la República dejó hundir el proyecto de Ley que pretendía derogar la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad, pues ésta constituye una verdadera conquista jurídica en favor de esta población como se observa en las Sentencias C-531 de 2000, T-198 de 2006 y la Sentencia C-744 de 2012.
¿Las personas con discapacidad tienen estabilidad laboral reforzada?
Sí, el artículo 26 de la Ley 361 de 1997 consagra la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad, que ya fue objeto de estudio de constitucionalidad en la Sentencia C-531 de 2000, que declaró su exequibilidad.
En esta Sentencia, la Corte dijo que “carece de todo efecto jurídico el despido o la terminación del contrato de una persona por razón de su discapacidad, sin que exista autorización previa de la Oficina de Trabajo”.
¿Qué es la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad?
Es la garantía legal y jurisprudencial que tienen las personas con discapacidad, para que no se les termine su contrato laboral por razones derivadas de su propia discapacidad.
En la Sentencia T-198 de 2006, la Corte reiteró que el artículo 26 de la Ley 361 de 1997, consagraba lo que puede denominarse protección laboral reforzada positiva y negativa a favor de personas con discapacidad, para su ingreso y retiro laboral.
¿Cuáles son los elementos de la estabilidad laboral reforzada?
Tiene cuanto menos seis elementos: 
- El primero es que a una persona no se le puede negar una vinculación laboral aduciendo su propia discapacidad; 
- El segundo es la presunción de que a la persona la van a despedir por su discapacidad; 
- El tercero es la obligación de pedirle a la autoridad laboral que desvirtúe esta presunción; 
- El cuarto es que el empleador tiene la carga de la prueba; 
- El quinto es que la autoridad laboral debe calificar la justa causa que aduce el empleador y,
- El sexto es la indemnización al trabajador con discapacidad por haber omitido este trámite.
¿Esta estabilidad laboral reforzada ya se había protegido?
Sí, en el año 2012 la Corte Constitucional con la Sentencia C-744 declaró inexequible el artículo 137 del Decreto 19 llamado antitrámites, volviendo a imponer la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad. Es decir, que la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad del artículo 26 de la Ley 361 de 1997, no es un trámite innecesario, sino un verdadero derecho para garantizar la inclusión social de las personas con discapacidad.
¿Eliminar esta estabilidad laboral reforzada sería regresivo?
Desde luego, recordemos que la Sentencia C-038 de 2004, explicó que la disminución de la protección de los derechos de los trabajadores resulta problemática constitucionalmente, en la medida en que pueda afectar el principio de progresividad.
Es decir, que si ya la legislación y la jurisprudencia han garantizado la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad, jurídicamente no podría desmontar esta figura, ya que sería retroceder en la garantía de los derechos de estas personas.

En conclusión, como jurista y guardián de la discapacidad celebro que el Estado colombiano garantice la estabilidad laboral reforzada de las personas con discapacidad, ya que esta figura constituye una conquista jurídica que ya ha sido juzgada.
Carlos Parra D. Director INCI Colombia.

Fuente: inci.colombia

21 jun. 2016

Premian a neurocientíficos y sus trabajos en optogenética

Ed Boyden, Gero Miesenböck 
y Karl Deisseroth
La Fundación BBVA ha reconocido con sus ‘Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento’ a los neurocientíficos Ed Boyden, Karl Deisseroth y Gero Miesenböck, que trabajan con la técnica optogenética, la cual “se acerca a la clínica con ensayos contra la ceguera y la adicción, y ayuda a entender el sueño y la memoria”.
Según manifestó la mencionada Fundación, que informó de que la ceremonia de entrega de estos galardones se celebrará este martes, 21 de junio, en la sede de la Fundación BBVA en Madrid, “descubrir la región del cerebro que regula la agresividad, desentrañar cómo y dónde se generan las adicciones para poder controlarlas, y conocer los mecanismos que regulan el sueño y la vigilia son cuestiones sobre las que la neurociencia está produciendo hallazgos extraordinarios gracias a la optogenética”.
Esta técnica “permite explorar con un grado de precisión sin precedentes el funcionamiento del cerebro vivo”, explicó la Fundación BBVA, que señaló que sus artífices son Ed Boyden, Karl Deisseroth y Gero Miesenböck. A juicio de ellos, la optogenética “se aproxima ya a la investigación clínica”, por lo que “ayudará no sólo a descifrar qué pasa en el cerebro de las personas con Alzheimer o a mejorar el tratamiento de las enfermedades mentales, sino también a entender el sustrato biológico de lo que nos hace únicos: nuestra personalidad y nuestras emociones”.
En este contexto, estos tres profesionales sanitarios declararon que “consiste en activar con luz grupos escogidos de neuronas a las que se les ha introducido una proteína sensible a la luz”. “Por ahora, la técnica pertenece sobre todo al ámbito de la investigación básica, aunque ya han comenzado en Estados Unidos los primeros ensayos clínicos en que se emplea para tratar la ceguera por retinosis pigmentaria”, sostuvieron, tras lo que indicaron que “en esta enfermedad se destruyen las células de la retina sensibles a la luz”.
“Pronto podrían comenzar también otros ensayos que usan la optogenética contra algunas formas de dolor superficial y de sordera”, insistieron Boyden, Deisseroth y Miesenböck, que afirmaron que “en estas aplicaciones, y en el ensayo contra la retinosis pigmentaria, la optogenética se aplica a células en el ojo o el oído, más accesibles que las neuronas en el cerebro”.
En palabras de Deisseroth: “Las aplicaciones médicas más próximas son las que afectan al sistema nervioso periférico; probablemente se podrá utilizar la optogenética en cualquier enfermedad que afecte a este sistema, como eliminar el dolor postquirúrgico y algunos tipos de ceguera. Su aplicación es más compleja en procesos como el Parkinson o la epilepsia, puesto que hay que intervenir en zonas muy concretas y profundas, y más aún en enfermedades psiquiátricas, sobre las que tenemos aún un profundo desconocimiento”.

Investigar la agresión "es apremiante en el mundo moderno".
Los galardonados insistieron en que por ahora la optogenética es sobre todo una herramienta de ciencia básica. “La gran promesa de la optogenética es facilitar una mejor comprensión de la función normal del cerebro”, afirmó el catedrático de la Universidad de Oxford, Gero Miesenböck, que añadió que “la optogenética ha catalizado la transformación de la neurociencia de una disciplina de observación a una de intervención”.
Karl Deisseroth, que compagina investigación y docencia en la Universidad de Stanford con la práctica clínica de la psiquiatría, señaló por su parte que el conocimiento proveniente de la optogenética ya está sirviendo para guiar a la clínica, concretamente en terapias contra la adicción. “Los resultados obtenidos en modelos animales se han empleado para orientar tratamientos en humanos, como el de la adicción a cocaína y opiáceos, con resultados prometedores”, aseguró.
Los tres galardonados coinciden en que es solo el principio de lo que gracias a esta técnica podría aprenderse sobre el cerebro, tanto sano como enfermo. Otro “llamativo ejemplo” del potencial de la optogenética, apuntó Deisseroth, es el hallazgo de que “una región profunda del cerebro, muy pequeña y específica, modula poderosamente la agresión violenta en ratones”. El estudio de la naturaleza de la agresividad, dijo este psiquiatra, es “de apremiante importancia en el mundo moderno”.

Entender la regulación del sueño.
En la actualidad Miesenböck está centrado en el estudio de los circuitos cerebrales que acumulan información a lo largo del tiempo, como el que regula el sueño y la vigilia. “No sabemos cómo ni por qué nuestra experiencia consciente se desvanece cuando nos quedamos dormidos –afirmó-, pero lo que sí entendemos cada vez mejor –y la optogenética ha sido de gran ayuda- son los mecanismos del cerebro que regulan el sueño y la vigilia y cómo estos mecanismos nos impiden, por ejemplo, caminar dormidos”. Miesenböck confesó que una de sus motivaciones al desarrollar la optogenética fue querer entender “cómo la materia biológica genera las emociones o los estados de ánimo. Si generando patrones precisos de actividad eléctrica en el cerebro lográramos recrear percepciones, movimientos, recuerdos o emociones, tendríamos una poderosa herramienta para descubrir las señales neuronales que subyacen a estos aspectos de nuestra vida mental”.

Con la optogénica "se habla el lenguaje natural del cerebro".
Para el catedrático de Ingeniería Biológica y del Cerebro en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Edward Boyden,  la “belleza” de la optogenética es que permite “hablar el lenguaje natural del cerebro; podemos iluminar una neurona y se activará en milisegundos, y cuando apaguemos la luz las neuronas se inhibirán en milisegundos; podemos controlar la actividad neuronal con la precisión temporal del cerebro vivo intacto”. Finalmente, los tres galardonados, padres intelectuales de la optogenética, coincidieron en afirmar que existen frenos para utilizarla en el cerebro de las personas. Se trata de un método cruento (es necesario introducir un cable de fibra óptica para llevar la luz al cerebro), así que antes de aplicarlo a humanos se debe garantizar su seguridad y valorar si el valor de la información que se espera obtener justifica su uso.

Fuente:  actasanitaria.com

18 jun. 2016

Simon Wheatcroft aprovecha la tecnología para correr grandes maratones

En el último año, Simon Wheatcroft había entrad o en una asociación con IBM para desarrollar una aplicación que le ayudaría en sus carreras.

Simon Wheatcroft, fue diagnosticado con la terrible enfermedad de la retinosis pigmentaria, a la edad de 18 años que lo dejó ciego. Pero desde entonces, él nunca ha mirado hacia atrás y se ha transformado en un popular corredor de maratón extremo excepcional en el mundo, y la tecnología hasta ahora ha desempeñado un papel principal en la ayuda de él a conseguir su sueño.
Wheatcroft no dejó que su ceguera afectan su vida, y está usando el poder de las aplicaciones móviles en el mundo moderno para lograr su objetivo. En el pasado año, había entrado en una alianza con IBM para desarrollar una aplicación que le ayudaría en sus carreras. La aplicación le ayudaría a que le notifiquen de cualquier obstáculo posible y mantener su ritmo con el resto. 
La aplicación se llama eAscot, en honor a su perro guía que se llama Ascot, que todavía está en fase de desarrollo con Bluemix London IBM, uno de sus ejes de innovación principal. Mientras tanto, Wheatcroft usa una aplicación llamada RunKeeper, una GPS basado en seguimiento en la nube (on line). 
'Esta aplicación me permite seguir mi carrera y soy ahora de los hitos marcados más cercana,' dice Wheatcroft.
Por otra parte, los desarrolladores deberán tener en cuenta todos los parámetros como ubicación, peso del dispositivo, interfaz de usuario a prueba de alucinación y enormes cantidades de inversión monetaria. 
Pero el ecosistema de aplicaciones para dichos corredores ciegos está todavía en su etapa inicial y para esas carreras de maratón resistente; las aplicaciones deben memorizar todos los hitos y deben estar habilitadas, con navegación por satélite con una interfaz de usuario más simple.
Aunque está en desarrollo y fase de prueba, Wheatcroft utiliza una versión de prueba para ejecutar la difícil carrera de Sahara de 258 Km en el desierto de Namibia, una de las carreras más peligrosas del mundo para competir en el mundo.  
Wheatcroft sin embargo, siguió adelante y participó en él y logró unos 161 km antes de retirarse de la carrera debido a las condiciones climáticas difíciles.
Fue un desafio valiente, pero no me rendo y continuaré adelante, y ganar la carrera en los próximos años es mi reto', dice Wheatcroft. 
Además, añade que la aplicación utiliza navegación correctiva en el desierto, que a diferencia de otros mapas y aplicaciones, lo pone a uno de nuevo en el curso cuando la persona se equivoca.  Su navegación es desde una perspectiva diferente, dice Wheatcroft.
Con una sonrisa efervescente en su cara, Wheatcroft con seguridad indica que él seguirá corriendo y con la esperanza de que la tecnología se hará aún mejor, más barata y beneficiaria a la comunidad ciega.

Traducido del ingles: tech.economictimes

17 jun. 2016

Ma. Eugenia Díaz. Los ojos del alma


María Eugenia Díaz Alvarado utiliza un bastón blanco para ayudarse a caminar. Sus pies y brazos se encuentran en perfecto estado, pero sus ojos no. Hace casi 20 años, durante el trabajo de parto sufrió retinosis pigmentaria, lo que le provocó la pérdida de la vista. Su vida comenzó de cero y como un niño que apenas aprende a leer y escribir, tuvo que tomar clases de Braille, computación y movilidad para invidentes. El esfuerzo no paró ahí, después de dejar Torreón, donde vivió por nueve años, regresó a Saltillo con grandes cambios. Acudió a la Asociación Mexicana de Enfermedades Visuales y Estudios de la Retina (AMEVER), en donde comenzó a trabajar como instructora de orientación y movilidad. Un par de años después encontró empleo en la empresa GST, donde es recepcionista. Además de la vista, Maria Eugenia perdió su matrimonio y con sus hijos de 9 y 10 años se dedicó a buscar una nueva forma de mantenerlos. “Me cambió la vida porque después de andar en el sol, dando clases de orientación de 8 a 3 y pues tener otra dinámica, pude venir aquí, estar más tranquila y con las prestaciones seguras, de verdad que fue un cambio grande”, platica sentada en su área de trabajo. Para realizar su trabajo utiliza un software especial, un bastón y en ocasiones el apoyo de sus compañeros. A tres años de haberse integrado a la empresa, María Eugenia planea seguir trabajando hasta que sus hijos terminen de estudiar en la Universidad Autónoma de Coahuila. Por su carácter, mantiene una relación cordial con sus compañeros. Mientras contesta los teléfonos y atiende a los visitantes, tiene tiempo para saludar y bromear con hombres y mujeres que se trasladan a sus áreas de trabajo. “Uno tiene que adaptarse, uno tiene que cambiar la actitud y seguir adelante; a pesar de la discapacidad que se pueda tener, la vida sigue y hay muchas formas de salir adelante”.
MUJER ESPECIAL De lunes a viernes, María Eugenia se levanta a las 3:30 de la mañana. Aún no sale el sol cuando comienza la rutina del ama de casa para ir a trabajar. “La primera semana estuve en Producción y de Producción me dijeron que me venía a la recepción; se me hacia difícil estar al frente de un escritorio, por el hecho de que es estar en contacto con las personas, atender el teléfono, pero me adapté”, cuenta. Le llevó tiempo acostumbrarse al empleo, diseñado para normovisuales. Cuando se sentó por primera vez frente al escritorio del que sería su nuevo empleo, con sus manos tocó un par de hojas de papel pegadas en la parte alta del mueble de la recepción, era la lista de las 133 extensiones de la empresa. “Intenté hacerlas en Braille, pero ocupaba demasiado espacio… entonces lo que hice fue que las puse en un documento y sirvió para que el lector de la computadora me estuviera leyendo mi página en el programa Excell, hasta que me aprendí las extensiones”., señaló. Los compañeros han sido de ayuda. En un inicio, todos pasaban de largo en la recepción o saludaban con un “buenos días”, olvidando que la nueva recepcionista no podía observarlos. “Poco a poco se iban presentando y me decían quién era, con el tiempo he logrado identificar las voces de mis demás compañeros”, explica. Sus actividades diarias consisten en contestar llamadas, atender a las personas que acuden a la empresa, recibir paquetería, enviar correos y localizar a sus compañeros de trabajo por medio del teléfono. “Yo entré a trabajar aquí el 13 de mayo de 2013 porque me pusieron en contacto con el licenciado Tadeo Carrizales y él estuvo abierto a darme una oportunidad, espero que me quede mucho tiempo aquí todavía porque mis hijos están estudiando”. Luego de separarse de su esposo, María Eugenia se ha hecho cargo de sus hijos Carlos Antonio y Karen Guadalupe, quienes estudian licenciatura e ingeniería y están por terminar sus estudios.
Para obtener un ingreso extra, los fines de semana también fabrica trapeadores. “Vendo de todo y pongo esfuerzo porque cuando tienes hijos en la universidad es un gasto fuerte y ellos no trabajan, yo prefiero que se dediquen al estudio”.


Fuente: zocalo.com.mx

12 jun. 2016

Richard Hunter. Corredor ciego que entrenó con perro guía completa maratón de Buffalo


Veterano de la Marina Richard Hunter, la primera persona en recibir un oficial perro guía entrenado para correr, completó el maratón de Buffalo de 2016.

El domingo 29 de mayo, Hunter corrió la maratón con un tiempo de 3:36:52.  Hunter, quien sufre de una enfermedad de ojo degenerativa llamada retinosis pigmentaria, es legalmente ciego.
 Gracias a "ojos guía para ciegos", fue asociado con su perro guía en agosto pasado.  Klinger, un pastor alemán de tres años, ayudó a Hunter a entrenarse para carrera de la maratón.
Klinger y Hunter han sido entrenados juntos bajo el programa piloto de guías del corredor. Klinger puede correr hasta casi 10 kilometro, además de sortear con seguridad los obstáculos, informa Buffalo de TWC.
Klinger ha dado tranquilidad a la familia de Hunter de que ya no tiene que correr solo, y así poder completar la maratón, dijo Lindsey, la hija de Hunter que estaba allí para felicitarle.
"Quería un modelo para mis tres hijas que todavía puede establecer metas ambiciosas ante la adversidad", dijo Hunter a Buffalo de TWC.
Por cierto, Hunter ha logrado su ambicioso objetivo, participando en la primera división siempre ciegos /deficientes visuales de la maratón. 
Y en cuanto a Klinger, 'ayuda a [mi papá] hacer lo que ama hacer,' dijo Lindsey Hunter.


Traducido del ingles: akc.org

Abel Hernández: Benditos sean los perros guía


Adara, Flynt, Abel y Sandra. Imposible separarlos. Imposible y arriesgado. Hoy es un perfil compartido porque Abel y Sandra tienen muchas cosas en común, todas relacionadas con su condición de ciegos desde niños: reivindicativos y capaces de plantarle cara a las adversidades con un coraje que te deja sudando. Abel es Abel Hernández Segura, ciego desde los 14 años y "padre" de Flynt, ese labrador de pelo negro sin el cual él no podría vivir "y que llena de paz mi vida". Una retinosis pigmentaria lo robó la vista, al igual que a su hermana, Goya. Eran unos niños de 5 y 7 años cuando sus padres observaron que los niños caminaban sin estabilidad, agarrándose de la pared. A partir de ahí iniciaron una batalla médica en España y Rusia en las que fracasaron. La ceguera se impuso. Hoy Abel es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas en cuyos estudios han tenido muchísimo que ver sus padres. Ya lo verán.
Hablemos de Sandra Pérez García. Es la "mamá" de su perra, Adara, ¿o Adara es la mamá de Sandra? "Es mi princesa", dice mientras acaricia con emoción el pelo blanco del animal. Sandra es diabética desde los 6 años; quiso la mala suerte que a ese diagnóstico, que tiene como presa fácil la pérdida de visión, se le uniera una cetocis que atacó ferozmente su ya frágil retina y como saldo final, después de un calvario de médicos en Canarias, Barcelona, Ucla (Estados Unidos), se quedó ciega a los 15 años. A esa edad sus párpados bajaron el telón. Tiene unos ojos lindos, pestañas largas y una sonrisa feliz: "En el Materno me quemaron la retina, pero nunca quisimos meternos en juicios, bastante tenían en casa con sacarme adelante". Es telefonista de la Clínica San Roque desde hace más de quince años y ella y su perro acuden cada día a cumplir su jornada laboral.
Una vez presentados hay que decir que ni Abel ni Sandra pensaron jamás en tener un perro guía. "Yo no me veía", dice el Abel de humor ácido. "Ni siquiera quise el bastón blanco, que es el primer paso que te identifica como ciego, pero fue mi madre la que un día me dijo, con ese tono con el que las madres dicen las cosas que ordenan hacer y no hay más: '¿Y por qué no pides un perro?' Y me animé". Sandra lo tuvo un poco más complicado. A pesar de su ceguera estudió Turismo, pero cuando finalizó la carrera se preguntó: "¿Quién le va a dar trabajo a una ciega?". Su madre era temerosa y nunca aceptó la ceguera de su hija. Pero ella sí quería agarrar la vida, saber qué futuro le esperaba. Entonces tocó en la ONCE donde le abrieron los ojos y los brazos. "Allí me dijeron: tu mundo está aquí, con los ciegos. Llora todo lo que necesites porque a partir de ahora empiezas otra vida". Y así fue. Estudios, teatro, trabajo "y braille porque me apasiona la lectura". Su vida joven era cómoda porque su madre, que ya falleció, la llevaba del brazo dado que Sandra tampoco quería un perro guía. "Yo sabía que era ciega, pero no sé...". Al morir su madre ya no le quedó otro remedio que acercarse a los perros guía, primero a Flynt, que murió hace nada, y ahora a su Adara.
Hay un episodio en la vida de Sandra que habla por sí solo de su coraje. Cuando tenía 27 años le dijo a su madre que iría a estudiar a Madrid "y ella me dijo que si estaba loca, que me podía pasar algo, ya te imaginas, pero fui y compartí piso con cuatro compañeras. Ahí mis dos hermanas, Pili y Marta, me ayudaron mucho e iban a verme cada semana". El recuerdo de su madre planea en la conversación con gran cariño.
Dice Abel que el "papelón" que la vida le dio a sus padres, Goya Segura y Abel Hernández, fue tremendo. Dos hijos ciegos. "Lo que ellos hicieron por nosotros, luchas, lágrimas, sacrificios; es que no te imaginas. Nos llevaron médico tras médico en busca de la curación que nunca llegó". En esa búsqueda los dos hermanos viajaron diez veces a Rusia para que los atendiera un médico que prometió lo que nunca cumplió. "Era un dineral pero mis padres tenían amigos y algunos viajes hicimos en los cargueros rusos que llegaban al Puerto de la Luz a través de Sovispan. Nos ponían inyecciones y esas cosas, pero nada, hasta que nos rendimos"
Abel agradece a sus padres la vida entera. Ellos, que han sido educadores en La Aldea, donde nació y vivió Abel, les inculcaron que eran niños cómo los demás. "Imagínate que consiguieron que estudiáramos en la escuela pública, cosa que en aquel tiempo los ciegos no hacían; antes los mandaban a Península. Nosotros fuimos los primeros niños ciegos de Canarias que estudiamos en una clase ordinaria. Y fíjate. También nos enseñaron a reírnos de nosotros mismos. Mis padres son unos fuera de serie, ¡yíaass!"
Para Abel su desamor con el bastón blanco, previo a un perro guía, ha tenido que ver con independencia y el desgaste de una lucha de tantos años. "No te engaño, pero han habido más golpes de lo normal, alguna que otra bajona ahogada con unos chupitos de ron y paseos eternos por la ciudad. Todo eso hice de mi primera etapa universitaria en Las Palmas de Gran Canaria un auténtico despropósito. Pero llega ese momento en el que coges el toro por los cuernos y dices: hasta aquí hemos llegado". Cambió el bastón por Flynt y concluyó que llevar un perro guía es como sacarse el carnet de conducir. "Pasas a otra dimensión, se reduce a su mínima expresión los golpes, tus relaciones sociales aumentan exponencialmente y el trayecto que hacías en 20 minutos te lo ventilas en un momento".
En 2005 Abel fundó la Asociación de Usuarios de Perros Guía de Canarias y no baja la guardia. Ahora está metido en la recogida de firmas (www.change.org/sonmisojos) para que la inadmisión de ciegos acompañados con perro guía a servicios de uso público sea considerada una discriminación por discapacidad. "No todo es tan fácil como crees. Lo de negarle la entrada a un local público no puede ser un capricho, es un derecho".
Ambos concluyen con una evidencia: "Benditos sean los perros guía, benditos".

Fuente: Marisol Ayala/laprovincia.es

6 jun. 2016

Lanzan un menú audible para Persona con Discapacidad Visual.

Una decena de restaurantes de Yerba Buena y de la capital provincial ha incorporado una carta sonora. En lugar de entregar un cuadernito, el mozo reproduce un audio a través de su celular; también puede enviarlo por Bluetooth al teléfono del cliente. 

Quien puede ver no se imagina cómo es el mundo del ciego. No es que la ceguera sea una desdicha; no se la debe pensar de ese modo. Pero sí es de suponer que el ciego vive en un mundo incómodo. Lo han despojado de las caras, de las calles, de los colores... de las formas visibles. Pese a ello, pese a sus días de neblina, los hay alegres y valerosos, como Hugo y Miguel.
Desde hace poco más de un mes, algunas cafeterías de Yerba Buena y de la capital provincial ofrecen una carta audible para ciegos. Y ellos -Hugo Romero y Miguel Cantos- son protagonistas de esa quijotada. Quijotada porque nunca antes alguien se había ocupado de que un ciego, dentro de un restaurante, se sintiese igual a quienes pueden leer estos párrafos. Para sus ojos entrecerrados de hojas sin letras, en cambio, daba lo mismo que hubiera té con leche o café irlandés.
- Antes, manejaba un auto a 120 kilómetros por hora. Hoy, manejo un bastón a 120 pasos por cuadra. Trabajaba en una empresa industrial, y de repente no podía cambiar ni un foco. Quedé sin trabajo, y perdí todo. Entonces, renací a un mundo en el que debo luchar. Y esas luchas no son por mí, únicamente. Lucho por los demás. Lucho por una ciudad inclusiva -dice Hugo.
- Antes de ser ciegos, somos personas. Necesitamos que la sociedad nos incluya. ¿Sabe lo que es estar solo en una parada, y que el colectivo pase de largo porque no hay nadie más? -interroga Miguel.
La conversación se interrumpe cuando llega un mozo, pues esta entrevista transcurre en Edelweiss, uno de los primeros bares de la ciudad piedemontana en incorporar el menú hablado. Al advertir la presencia de Hugo y Miguel, en vez de dejar una cartilla, el hombre saca un celular de su bolsillo y toca la pantalla. De inmediato, se oye una voz masculina, que recita con ese español que se usa en España:
- Estimado cliente, antes de realizar su pedido, asegúrese que los precios estén actualizados. (Se oye así: eztimado cliente, antez de realizar su pedido, azegúreze que los prezioz estén actualizadoz).Café, cortado, leche cortada, veinticinco pesos
Leche cortada en jarrito, veintisiete pesos
Submarino, treinta y dos pesos
Medialunas, dulces o saladas, ocho pesos ...

Mientras la voz sigue con la lectura, a uno de los comensales le brillan los ojos. Es como si sonriera a través de su mirada. Hay personas que saben hacerlo, ¿no? El dueño de esa risa ojosa es el abogado Germán Müler, otro de los hacedores de esta historia. Es que para llevar adelante la quijotada, los ciegos no han estado solos. Él y una colega suya, llamada Pamela Galetto, han sido los impulsores videntes del proyecto.
Orgullo. Esa es la palabra en la que coinciden ambos. “Esta es una propuesta concreta. Se trata de algo tan simple, como que una persona con discapacidad pueda acceder a un menú. Y sepa qué costo tiene lo que va a consumir”, explican. Müler preside la Asociación de Consumidores del NOA (Aconoa), que es un grupo civil sin fines de lucro. Su sede se encuentra en Tucumán.
De allí surge el Registro de Amigos del Consumidor con Discapacidad (Readis), que viene a ser como un hijo de Aconoa, pues se trata de uno de sus últimos proyectos, que es coordinado por Galetto. En este registro, figuran las empresas que cumplen con algún programa de inclusión. Así las cosas (con un listado hecho público), la gente puede conocer qué comercios hacen algo en pos de la inserción.

En ese escenario -justamente- es que una decena de restaurantes le ha dado cobijo al menú accesible. Hacerlo no les ha significado esfuerzo, ya que la asociación civil Baja Visión se encarga de grabarles y entregarles el audio. En este punto, aparecen Hugo y Miguel, pues ambos integran esa organización. Entonces, cuando entra un cliente ciego, el mozo no tiene más que reproducirle la grabación o enviársela a su teléfono a través de Bluetooth.
En el caso de Yerba Buena, han contado, además, con la mano tendida de la gente del Observatorio de la Discapacidad, que es un organismo conformado por vecinos. Florencia Urrets -una de sus representantes- es otra de las convidadas a este desayuno. Cuando habla, se conmueve. Sobre todo, si cuenta que tiene una hija con una discapacidad, muy leve -aclara-. Ese grado de insignificancia -razona- podría haberla dejado en algún cómodo lugar, pues la niña está integrada. En cambio, la madre ha sentido que tiene una responsabilidad. Un deber. “Hay chicos a los que no los dejan entrar a los colegios porque son discapacitados”, dice.

Así pues, se ha empecinado en pelear por la inclusión. Con lo cual, la idea del menú audible le ha parecido una buena noticia. “Tenemos que entender que todos somos iguales y diferentes a la vez. Eso es lo que nos hace únicos. Si estamos juntos, si todos somos uno, podemos ayudar a los discapacitados”, concluye.
Borges decía que todo hombre debe pensar que cuanto le ocurre es un instrumento; que las cosas le han sido dadas para un fin. Incluso las humillaciones y las desdichas -creía- le han sido dadas para que las transmute; para que haga de su vida algo eterno. Si pensamos así, entonces estas personas lo han logrado.

Fuente: lagaceta.com.ar